
Técnico informático denunciado por su ex-empresa por supuesto acceso no autorizado a servidores corporativos tras su despido. La empresa aportó logs de acceso con IP.
RINBER encargó contrainforme pericial que demostró que la IP era dinámica y compartida por otros usuarios del mismo nodo, sin evidencia de que la conexión proviniese del dispositivo del cliente. Se detectaron inconsistencias en la cadena de custodia de los logs.
Resultado: Auto de sobreseimiento provisional por ausencia de indicios sólidos de autoría.
